Médico ecuatoriano difunde técnica que permite la reanimación cardiaca
A sus 35 años, Ignacio Plaza ha logrado convertirse en cirujano senior en la Universidad de Lund, la segunda más grande de Suecia, distinción que le permite colaborar en su departamento científico.
Su colaboración en el Departamento de Cirugía Cardiaca en la
Universidad de Lund (Suecia), centro encargado de investigar y crear
ciencia nueva que pueda ser puesta al servicio de la comunidad, le dio
la misión de difundir un método efectivo de reanimación del corazón en
Latinoamérica.
El cirujano cardiaco Ignacio Plaza, de 35 años, regresó a Guayaquil el mes pasado para compartir estos conocimientos con los médicos de Solca en la conferencia que dictó la semana anterior.
En su exposición, Plaza comentó a sus colegas los avances de esa técnica que –según las últimas publicaciones de revistas especializadas de Europa– tiene resultados positivos de una sobrevida (reanimación) del 14% en pacientes con infarto cardiaco; cifra que hasta el año 2000 se mantenía en el 5%.
El sistema Lucas, como se denomina a este aparato de asistencia en reanimación pulmonar, fue creado por Stig Steen, científico encargado del departamento de cirugía cardiaca y creador de la Comunidad de la Ciencia, donde Plaza colabora desde hace más de un año.
El especialista comenta con orgullo que fue el profesor Steen quien solicitó su colaboración, un privilegio que solo se otorga a los estudiantes más destacados de su universidad.
Este joven médico obtuvo la beca para sus estudios a través de un programa especial del gobierno sueco que se da a extranjeros luego de que la universidad a la que han aplicado, en este caso la de Lund (segunda más grande de Suecia), lo acepta como su alumno.
El regreso de este cirujano a su ciudad natal se dio luego de tres años. Durante ese tiempo fue sometido a un intenso entrenamiento en el Hospital Universitario de Lund, que lo llevaría a convertirse en médico cirujano senior, que es el rango superior dentro de esta rama.
El comienzo no fue fácil, asegura. El idioma y el nivel exigente de estudio al que se somete a los alumnos en Suecia, uno de los países con la mejor educación y un bajo índice de analfabetismo, fueron sus primeros limitantes; no obstante, su experiencia y preparación lo ayudaron a sobresalir en lo académico.
Bajo la tutela de Steen, Ignacio Plaza ha logrado involucrase en los avances representativos de la ciencia en temas de trasplante de pulmón y corazón, uno de los temas que más apasiona a su profesor.
Según explica, la técnica creada por Steen para estas operaciones da paso al trasplante de pulmón de una persona que haya sufrido un paro cardiaco.
“El trasplante tradicional se hace solo cuando el donante es declarado con muerte cerebral. Con esta técnica ya no se limita a los donantes y se amplía el número de ellos”, comenta con entusiasmo, mientras trae a su mente lo aprendido junto al científico.
Debido a la confidencialidad de los estudios desarrollados en el departamento, Plaza prefiere no puntualizar otros adelantos científicos aún en fase experimental. Sin embargo, asevera que la investigación apunta a lograr que el corazón del donante pueda ser evaluado, y en caso de requerirlo, reacondicionado antes de ser trasplantado a otra persona.
El aporte científico de los médicos generó otros temas de investigación en Suecia, avances que, según Plaza, serán claves en la vida de decenas de personas en el mundo. Una misión de la que está orgulloso de formar parte.
El cirujano cardiaco Ignacio Plaza, de 35 años, regresó a Guayaquil el mes pasado para compartir estos conocimientos con los médicos de Solca en la conferencia que dictó la semana anterior.
En su exposición, Plaza comentó a sus colegas los avances de esa técnica que –según las últimas publicaciones de revistas especializadas de Europa– tiene resultados positivos de una sobrevida (reanimación) del 14% en pacientes con infarto cardiaco; cifra que hasta el año 2000 se mantenía en el 5%.
El sistema Lucas, como se denomina a este aparato de asistencia en reanimación pulmonar, fue creado por Stig Steen, científico encargado del departamento de cirugía cardiaca y creador de la Comunidad de la Ciencia, donde Plaza colabora desde hace más de un año.
El especialista comenta con orgullo que fue el profesor Steen quien solicitó su colaboración, un privilegio que solo se otorga a los estudiantes más destacados de su universidad.
Este joven médico obtuvo la beca para sus estudios a través de un programa especial del gobierno sueco que se da a extranjeros luego de que la universidad a la que han aplicado, en este caso la de Lund (segunda más grande de Suecia), lo acepta como su alumno.
El regreso de este cirujano a su ciudad natal se dio luego de tres años. Durante ese tiempo fue sometido a un intenso entrenamiento en el Hospital Universitario de Lund, que lo llevaría a convertirse en médico cirujano senior, que es el rango superior dentro de esta rama.
El comienzo no fue fácil, asegura. El idioma y el nivel exigente de estudio al que se somete a los alumnos en Suecia, uno de los países con la mejor educación y un bajo índice de analfabetismo, fueron sus primeros limitantes; no obstante, su experiencia y preparación lo ayudaron a sobresalir en lo académico.
Bajo la tutela de Steen, Ignacio Plaza ha logrado involucrase en los avances representativos de la ciencia en temas de trasplante de pulmón y corazón, uno de los temas que más apasiona a su profesor.
Según explica, la técnica creada por Steen para estas operaciones da paso al trasplante de pulmón de una persona que haya sufrido un paro cardiaco.
“El trasplante tradicional se hace solo cuando el donante es declarado con muerte cerebral. Con esta técnica ya no se limita a los donantes y se amplía el número de ellos”, comenta con entusiasmo, mientras trae a su mente lo aprendido junto al científico.
Debido a la confidencialidad de los estudios desarrollados en el departamento, Plaza prefiere no puntualizar otros adelantos científicos aún en fase experimental. Sin embargo, asevera que la investigación apunta a lograr que el corazón del donante pueda ser evaluado, y en caso de requerirlo, reacondicionado antes de ser trasplantado a otra persona.
El aporte científico de los médicos generó otros temas de investigación en Suecia, avances que, según Plaza, serán claves en la vida de decenas de personas en el mundo. Una misión de la que está orgulloso de formar parte.
Ignacio Plaza Moreira
EDAD 35 años.
PROFESIÓN Cirujano cardiaco.
Estudios en Ecuador Se graduó como médico cirujano en la Universidad Católica en 1997.
CARGOS
Actualmente labora en la Universidad de Lund, Suecia. Hasta el 2003 colaboró con el equipo de cirugía de Eduardo Abril, en la clínica Kennedy.
FAMILIA
Tiene un hijo de 5 años. Actualmente está divorciado.
PROFESIÓN Cirujano cardiaco.
Estudios en Ecuador Se graduó como médico cirujano en la Universidad Católica en 1997.
CARGOS
Actualmente labora en la Universidad de Lund, Suecia. Hasta el 2003 colaboró con el equipo de cirugía de Eduardo Abril, en la clínica Kennedy.
FAMILIA
Tiene un hijo de 5 años. Actualmente está divorciado.
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