miércoles, 18 de febrero de 2015

“La mitad de las mujeres con riesgo genético de cáncer de mama no lo sabe”

 

 

Nunca ha existido una carrera científica parecida a la de Mary-Claire King. Hace años, en su tesis doctoral, llegaba a la conclusión de que los humanos y los chimpancés eran, desde el punto de vista genético, idénticos en un 99 % (una idea revolucionaria). Su posterior trabajo en los cánceres humanos tuvo como consecuencia el descubrimiento del llamado gen del cáncer de mama, BRCA1, que transformó el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad.
Aparte de sus investigaciones científicas tradicionales, King creó unas pruebas genéticas que ayudasen a determinar la identidad de las víctimas de la violencia policial en lugares como Ruanda y El Salvador. Y todo esto lo ha hecho siendo una madre soltera que ha criado a una hija.
King, de 68 años, trabaja ahora como genetista en la Universidad de Washington. Hablamos con ella en Nueva York  después de que le concediesen el prestigioso premio Lasker. A continuación, ofrecemos una versión condensada y editada de esa entrevista.
La mayoría de los cánceres de mama u ovario hereditarios pueden prevenirse, si quienes tienen la mutación lo saben"
Pregunta. ¿Cómo empezó a estudiar los aspectos genéticos del cáncer de mama?
Respuesta. De manera indirecta. A finales de la década de 1960, estudiaba Estadística en la Universidad de Berkeley. Fue allí donde hice un curso de genética, me enamoré de la disciplina, cambié de especialidad y nunca volví la vista atrás. Justo después de terminar el doctorado, me fui a Chile a dar clases, pero el golpe militar de septiembre de 1973 puso fin a aquello. Algunos de mis estudiantes no sobrevivieron. Me fui poco después. A principios de 1974, ya de vuelta en la zona de la bahía de San Francisco, buscaba trabajo y tuve la suerte de que me ofreciesen uno en la Universidad de California, para estudiar el cáncer de mama.
Por supuesto, el cáncer de mama no era mi especialidad. Pero pensé que la genética, la biología evolutiva y la estadística podrían aportar algo a la guerra contra el cáncer que acababa de empezar. Y mi mejor amiga de la infancia había muerto de cáncer. Quería intentarlo.
P. En la década de 1970, ¿cuál era la teoría predominante sobre las causas del cáncer de mama?
R. La teoría predominante era que el cáncer era vírico. Yo pensaba que la herencia genética tenía que influir, al menos en algunas familias. Por suerte para mí, el Instituto Nacional del Cáncer estaba estudiando los anticonceptivos orales y entrevistando a 1.500 mujeres con cáncer de mama. Pregunté si se podían añadir al estudio algunas preguntas sobre los antecedentes familiares. ¿Tenían las pacientes familiares cercanas con cáncer de mama? ¿Y con cáncer de ovario?
Luego planteé una pregunta estadística: “¿Se concentran los casos de cáncer en ciertas familias más de lo que sería de esperar si apareciesen por azar?”. La respuesta fue que sí. De todas las explicaciones posibles, la más probable desde el punto de vista estadístico era que un gen con mutaciones fuese el responsable del cáncer de mama en, aproximadamente, el 4 % de los casos.
Pero el gen era una hipótesis. La mejor manera de demostrar que existía era encontrarlo. En 1990, mi grupo publicó la prueba de que el gen, al que llamamos BRCA1, se ubicaba en el cromosoma humano 17. El artículo fue el pistoletazo de salida de una carrera por clonar el gen, en laboratorios públicos y privados, entre ellos el mío.
P. Tras clonar el gen, Myriad Genetics consiguió una patente sobre él. ¿Cómo se sintió al lograrlo?
R. Me sentí tremendamente aliviada cuando se clonó el BRCA1. Significaba que podíamos seguir comprendiendo el modo en que las mutaciones en él provocaban cáncer de mama. Pero durante los meses siguientes, el asunto de la patente se convirtió en un auténtico problema. Myriad exigía el uso exclusivo del BRCA1.
La teoría predominante en los 70 era que el cáncer era vírico"
Las anteriores patentes genéticas habían obtenido permisos no exclusivos y no habían trastocado la forma de usar los genes en la investigación o el diagnóstico. Pero la prueba de Myriad costaba más de 3.000 dólares y solo había un sitio en el que poder hacerla. A muchas mujeres, el seguro no les cubría la prueba, y era demasiado cara para que pudieran costeársela por su cuenta.
P. ¿Esta exclusividad de la patente fue un obstáculo para la investigación?
R. Hubo un momento en que recibí una carta de requerimiento del departamento legal de Myriad pidiéndome que dejase de estudiar el BRCA1. Por entonces, mi laboratorio estaba en la Universidad de Washington, en Seattle. Desde la oficina de nuestro fiscal general estatal, escribieron a la empresa diciéndole que yo trabajaba en ese campo desde 1974, que llevaba a cabo una investigación financiada con fondos públicos y que no estaba comercializando ninguna prueba (ni nada parecido). La oficina del fiscal también dijo que me representaría si la empresa insistía. No volví a saber más del asunto.
P. ¿Cómo se sintió cuando, en 2013, el Tribunal Supremo decidió…
R. ¿Acabar con la patente? ¡Me sentí de maravilla! Los nueve miembros del tribunal decidieron, por unanimidad, que los genes eran productos naturales y no podían patentarse. Desde entonces, la prueba se ofrece en muchos más sitios y el precio se ha reducido considerablemente.
P. Hace poco, ha publicado un artículo en la revista médica JAMA en el que propone que todas las mujeres de más de 30 años se hagan esta prueba.
R. Creo que a todas las mujeres deberían ofrecerles las pruebas del BRCA1 y el BRCA2 cuando tengan unos 30 años, como parte de la atención médica rutinaria. Alrededor de la mitad de las mujeres que heredan mutaciones en el BRCA1 o el BRCA2 no tiene antecedentes familiares de cáncer de mama u ovario, y no tienen ni idea de que son portadoras de mutaciones que causan cáncer.
La mayoría de los cánceres de mama u ovario hereditarios pueden prevenirse, si quienes tienen la mutación lo saben. Claro está que la solución no es agradable. Hay que extirpar los ovarios y las trompas de Falopio cuando la mujer tiene unos 40 años, a fin de eliminar casi todo el riesgo de padecer cáncer de ovario y reducir el de cáncer de mama aproximadamente a la mitad. Algunas mujeres optan también por una mastectomía preventiva para reducir el riesgo de cáncer de mama casi a cero.
P. Usted ha ayudado a que empiecen a usarse pruebas genéticas para reparar violaciones de los derechos humanos.
Me sentí de maravilla cuando el Supremo decidió acabar con la patente del gen"
R. En 1983, me contrató un grupo de mujeres argentinas —las Abuelas de la Plaza de Mayo— que querían encontrar a sus nietos raptados. Durante la dictadura militar de Argentina, entre 1975 y 1983, hubo miles de jóvenes de izquierdas “desaparecidos”. Algunos de estos jóvenes adultos tenían bebés y algunas de las jóvenes estaban embarazadas cuando se las llevaron. Los bebés fueron entregados a parejas que tenían vínculos con los militares. Las abuelas querían identificar a esos niños.
P. ¿Cómo fue capaz de hacerlo?
R. El ADN mitocondrial se hereda solo por vía materna y es muy variable. Era la herramienta perfecta para relacionar a un niño con su familia materna. Las abuelas han reunido a más de un centenar de niños con sus familias, el último hace solo unos meses.

 

 

Gimnasia cerebral para adultos

 

 

 

La edad es la principal enemiga del deterioro cognitivo. Los datos indican que 600.000 personas en España padecen el mal de alzhéimer y que hay 8,5 millones de ciudadanos con más de 65 años en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Con estas realidades en la mano, y con el fin de prevenir el deterioro cognitivo de nuestros mayores, se ha desarrollado, íntegramente en España, el primer programa de estimulación cognitiva para adultos de más de 50.
El proyecto, denominado programa Brain Factory+ 50 y avalado por la Sociedad Española de Neurología, ha sido diseñado “con el objetivo de retrasar el desgaste neuronal y permitir mantener activas capacidades como la memoria, la capacidad resolutiva y el lenguaje, entre otras”, según explican sus fundadores en un comunicado. “El programa se imparte desde este mes de febrero en centros especializados de enseñanza para adultos, así como residencias o centros de día”, indican.
Dirigido tanto a persona sanas como para aquellos que padecen alguna demencia leve o grave, el “programa se basa en el ábaco, antecesor de la calculadora”, prosiguen. En un estudio piloto, los resultados indicaron que existía "una elevada satisfacción y usabilidad con el método tanto en los sujetos sanos como en los pacientes con Deterioro Cognitivo Leve (DCL) o con Enfermedad de Alzheimer (EA)”.
¿En qué consiste una sesión de Brain Factory + 50?
Según explican los expertos, cada sesión tiene tres tareas. La primera es la neurofitness, gimnasia que mantiene intactas las habilidades fundamentales de nuestro cerebro. La segunda es el cálculo con el ábaco: "Sumas, restas, multiplicaciones o divisiones con este método que favorece, entre otras cosas, la agilidad mental”. Y, por último, los ejercicios de relajación, que contribuyen al bienestar psicológico y físico de las personas.

Un macroproyecto revela el mapa de los ‘interruptores’ del genoma

 

 

 

Tras el genoma humano, llega el epigenoma humano. Lo que hace un gen no solo depende de su secuencia (gattacca…), sino de otras cosas que se pueden pegar sobre ella (de ahí epi, literalmente "encima de"), como los grupos más sencillos de la química orgánica (metilo, –CH3) y ciertas proteínas especializadas en empaquetar ADN (histonas). Estas modificaciones epigenéticas explican que, aunque todas las células de una persona tengan el mismo genoma, unas se conviertan en células de la piel, otras en neuronas, y así hasta los más de un centenar de tipos celulares especializados, o diferenciados, que constituyen el cuerpo.
Como las modificaciones epigenéticas dependen del entorno, también está cada vez más claro su papel esencial en todo tipo de respuestas al ambiente y enfermedades. Un macroproyecto revela hoy el mapa epigenómico humano, que localiza dónde están esas modificaciones (metilos, histonas) en todos los tipos celulares importantes del cuerpo humano, y también en 58 enfermedades (genéticamente) complejas. Como pasó con el proyecto Genoma Humano, la información se hará pública y gratuita para todo el mundo.
El macroestudio se presenta en varios artículos de Nature, Nature Communications, Nature Biotechnology, Nature Methods, Nature Neuroscience, Nature Immunology y Nature Protocols.Todo el material se puede consultar en una web habilitada para ello.
La información se hará pública y gratuita para todo el mundo
El principal coordinador del nuevo macroproyecto, Manolis Kellis, del Massachusetts Institute of Technology (MIT, junto a Boston), amplía una metáfora clásica para explicar el concepto: “El proyecto genoma humano nos dio el libro de la vida que codifica a un ser humano. Todas nuestras células tienen una copia del mismo libro, pero cada una lee distintos capítulos, dobla la esquina de distintas páginas y subraya distintos párrafos y palabras. El epigenoma humano es esta colección de marcas situadas en el genoma de cada tipo celular, en la forma de modificaciones químicas del propio ADN, y en su empaquetamiento a gran escala”.
La numerología del proyecto se escapa en seguida al ámbito de las grandes cifras: más de 100 tejidos primarios y tipos celulares, 2.800 experimentos cada uno a escala del genoma entero, 150.000 millones de sondas o fragmentos de ADN que cubren el genoma 3.000 veces. Pero, como suele ocurrir, estas grandes cifras sirven sobre todo para marear al lector, o para impresionar al financiador. El proyecto epigenoma, probablemente, se puede entender mejor por sus objetivos a medio plazo, que se pueden expresar en términos más cualitativos.
Los investigadores podrán a partir de ahora comparar la funcionalidad del genoma en cada tejido y tipo celular del cuerpo
Los investigadores de todo el mundo podrán a partir de ahora comparar la funcionalidad del genoma –qué genes están activos, activables o cerrados a conciencia— en cada tejido y tipo celular del cuerpo, consiguiendo un entendimiento profundo de lo que hace diferente a una célula del corazón de una del hígado, o de la piel, o del cerebro. Y también dispondrán de una referencia normal con que comparar las distintas células y tejidos de sus pacientes, revelando así cuáles son los elementos de control que causan su enfermedad en cualquier tejido u órgano.
Ya en esta fase inicial, los investigadores han asociado las variantes genéticas conocidas (variaciones en la propia secuencia del ADN gattacca….) con su funcionalidad en tipos celulares específicos. Por ejemplo, se sabía que cierta variante genética se asocia con una alta o baja estatura, pero no a qué se debe ese efecto; ahora se ha podido ver que esa variación está activa (o tiene efectos sobre la actividad de ciertos genes) en las células madre, que así mantienen durante más o menos divisiones celulares su capacidad de proliferación.

 

Berlín abre un museo de ‘cadáveres eternos’

 


El famoso y polémico doctor en medicina Gunther von Hagens, quien se hizo famoso —y rico— hace 20 años, cuando presentó al público sus famosos cadáveres eternos (cuerpos humanos plastificados), ha logrado festejar su 70º cumpleaños con una nueva iniciativa que ha nacido rodeada por un furioso debate. A los pies de la famosa torre de televisión de Berlín ubicada en la Alexanderplatz, el llamado Doctor Muerte ha inaugurado este martes un inédito museo permanente donde el visitante se puede afrontar los misterios del cuerpo humano gracias a una famosa invención del médico: la plastinación.

Después de recorrer el mundo con su exposición itinerante Körperwelt (El mundo del cuerpo humano) que ha sido vista por más de 40 millones de personas en 23 países, el artesano de la muerte y su esposa, Angelina Whalley, presentaron su más reciente creación: una muestra que, bajo el título Museo del ser humano-facetas de la vida, y en una superficie de 1.200 metros cuadrados, tiene la envidiable meta de confrontar al visitante con el increíble universo de formas, colores y tersuras que encierra el cuerpo humano.

La creación de la exhibición no ha estado exenta de polémica a causa de una protesta civil y religiosa que no prosperó en los tribunales. Los enemigos del famoso Doctor Muerte denunciaron que un museo con cadáveres humanos, además de indigno, violaba las leyes vigentes. Pero un juez de Berlín sentenció que los cuerpos plastinados no eran cadáveres en el sentido legal.
La muestra intenta explicar cómo funciona el cuerpo humano
Las obras de arte que muestra el museo dejaron de ser cadáveres humanos y fueron convertidos en muñecos de plástico que tienen la rara virtud de mostrar el interior del cuerpo humano en sus más complejas variedades, además de mostrar también su vulnerabilidad. Pero el museo también pretende ser didáctico, un concepto que fue ideado por la esposa del médico y con el que pretende aplacar la polémica y los ataques de sus críticos, que les acusan de haberse enriquecido al convertir, gracias a la plastinación, los restos humanos en cadáveres eternos. Esta técnica de conservación de material biológico consiste en extraer los líquidos corporales y sustituirlos por resinas y materiales plásticos.
La serie de cadáveres plastinados son exhibidos en el nuevo museo con formas tan disparatadas como columpiándose en un trapecio, o dos acróbatas mirándose a un espejo, un serio pensador con las piernas cruzadas, una mujer bailarina de ballet y otra armada con un arco... Las obras pretenden guiar al visitante a lo largo de un laberinto de paredes pintadas de negro y adornado con vitrinas, para intentar explicar el funcionamiento del cuerpo humano y acercar al visitante al conocimiento de su propio organismo.
Pero el capítulo didáctico, a veces, se convierte en una parodia gracias al gusto casi macabro de von Hagens de convertir a sus momias en objetos casi ridículos, como es el caso de El Angel, que muestra el cuerpo de una mujer sin piel adornado con una peluca rubia. O el cuerpo del Patinador, que luce en sus manos uñas pintadas. La explicación anatómica, en cambio, esta lograda con la muestra que exhibe a una pareja abrazada, en la cual los artesanos despegaron del cuerpo de la mujer su columna vertebral para permitir una visión de los pulmones, el diafragma, el hígado y la vesícula biliar, una clase de anatomía casi perfecta.
Miles de personas han donado restos al médico y su equipo
“Con esta exposición he alcanzado el punto culminante de mi carrera”, dijo Gunther von Hagens, que tiene dificultades para expresarse a causa del párkinson que lo alejó de su trabajo artesanal, pero que no logró acabar con su particular sentido del humor macabro. El Doctor Muerte se presentó en su museo vestido con una vistosa chaqueta de color rojo y una corbata del mismo color adornada con figuras humanas y esqueletos.
El Museo del Ser Humano de Berlín está condenado a tener éxito, como también lo es el negocio de comercializar los cuerpos plastinados que venden a los institutos de anatomía de medio planeta y que elaboran en el llamado Plastinarium, ubicado en la ciudad de Guben. Cuando el médico inició su aventura se enfrentó con un problema crucial y que no podía resolverse con las leyes clásicas de la oferta y la demanda. Von Hagens necesitaba (necesita) cadáveres humanos para mantener su actividad museística con vida. Pero su fama convenció a miles de mortales a donar sus cuerpos.
Según una información oficial del Instituto para la Plastinación de Heidelberg, el médico y su equipo de artesanos cuentan con una reserva de 15.059 donantes, entre ellos, 12.941 alemanes. El propio von Hagens ha anunciado su intención de ser plastinado cuando muera.

 

 

 

El Nobel de Medicina 2014, para John O'Keefe, May Britt Moser y Edvard I. Moser

 

 

 

Copenhague. (EFE).- La Academia Sueca ha otorgado el premio Nobel de Medicina 2014 al estadounidense John O'Keefe y al matrimonio noruego formado por May Britt Moser y Edvard I. Moser "por sus descubrimientos de células que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro".
La carrera de los tres científicos ha estado centrada en la investigación del cerebro, que les ha permitido descubrir el "GPS interno" que posibilita la orientación en el espacio.
O'Keefe, nacido en 1939 en Nueva York, es doctor de psicología fisiológica por la Universidad McGill de Canadá en 1967.
Posteriormente se trasladó al University College de Londres para estudios de postdoctorado, donde en 1987 fue nombrado catedrático de neurociencia cognitiva.
O'Keefe, que también posee la ciudadanía británica, es actualmente director del Centro Wellcome Sainsbury de Circuitos Neuronales y Comportamiento en el University College de Londres.
El laureado descubrió en 1971 que un tipo de células nerviosas en el hipocampo siempre se activaban cuando una rata se encontraba en un lugar determinado de una habitación y que otras lo hacían cuando el animal estaba en otro punto.
A partir de esta constatación y fascinado por la cuestión de cómo el cerebro controla el comportamiento, planteó que estas "células de lugar" constituyen un mapa interno del entorno.
Durante toda su carrera, O'Keefe ha estudiado el hipocampo y su papel en la memoria espacial y la orientación, cuya pérdida es significativa en trastornos como el Alzheimer.
Su descubrimiento de que el hipocampo contiene neuronas que codifican la localización determinada de un animal le hizo merecedor este año también, junto a Marcus E. Raichle y Brenda Milner, del Premio Kavli de Neurociencia.
May-Britt Moser nació en 1963 en Fosnavåg, Noruega, estudió psicología en la Universidad de Oslo junto a su futuro marido y también premiado hoy con el Nobel, Edvard Moser, y se doctoró en neurofisiología en 1995.
Fue alumna de postdoctorado en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y científica invitada en el University College de Londres, donde trabaja O'Keefe, antes de trasladarse en 1996 a la Universidad noruega de Ciencia y Tecnología de Trondheim.
En 2000 fue nombrada catedrática de neurociencia y actualmente es directora del Centro de Computación neuronal en Trondheim.
Edvard Moser nació en 1962 en Ålesund, Noruega, y es doctor en neurofisiología por la Universidad de Oslo en 1995.
Fue alumno de postdoctorado junto con su esposa en la Universidad de Edimburgo y después también científico invitado en el laboratorio de O'Keefe en Londres.
En 1996 regresa junto a su esposa a Noruega, a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Trondheim, donde es catedrático desde 1998.
Actualmente es director del Instituto Kavli de Sistemas de Neurociencia de Trondheim.
En 1996, O'Keefe se convirtió en mentor del matrimonio Moser en el estudio de cómo registrar la actividad de las células en el hipocampo.
En 2005, más de tres décadas después del hallazgo de O'Keefe, May-Britt y Edvard I. Moser descubrieron "otro componente clave" del sistema de posicionamiento del cerebro, al identificar otras células nerviosas que generaban un sistema coordinado y permitían de forma precisa situarse en el espacio.
O'Keefe y el matrimonio Moser fueron galardonados en 2013 con el Premio Horwitz de la Universidad de Columbia (EE. UU.) por sus trabajo, realizado en animales, que "podría conducir a nuevos tratamientos contra el Alzheimer y otros trastornos neurológicos que podrían afectar a las capacidades espaciales del cerebro", según dicho centro académico.
El Instituto Karolinska de Estocolmo dividió hoy el premio en dos partes: la primera para el estadounidense y la segunda para los dos noruegos.
Los galardonados compartirán un premio de 8 millones de coronas suecas (879.000 euros, 1,1 millones de dólares).
El año pasado este reconocimiento fue a parar a los estadounidenses James Rothman y Randy Schekman y a Thomas Südhof, nacido en Alemania, por sus descubrimientos sobre el transporte celular. Südhof apenas podía creer la noticia, tanto que su respuesta a la llamada del jurado sueco fue: "¿Va en serio?".
El Premio Nobel es el mayor galardón al que optan investigadores, escritores o activistas. La ronda de anuncios de ganadores de los Premios Nobel 2014 se ha abierto hoy con el de Medicina o Fisiología, al que seguirán los próximos días, por este orden, los de Física, Química, Literatura, de la Paz y Economía.

El Nobel de Medicina 2014, para John O'Keefe, May Britt Moser y Edvard I. Moser

 

Médico ecuatoriano difunde técnica que permite la reanimación cardiaca

 

 A sus 35 años, Ignacio Plaza ha logrado convertirse en cirujano senior en la Universidad de Lund, la segunda más grande de Suecia, distinción que le permite colaborar en su departamento científico.

Su colaboración en el Departamento de Cirugía Cardiaca en la Universidad de Lund (Suecia), centro encargado de investigar y crear ciencia nueva que pueda ser puesta al servicio de la comunidad, le dio la misión de  difundir un método efectivo de reanimación del corazón en Latinoamérica.

El cirujano cardiaco Ignacio Plaza, de 35 años, regresó a Guayaquil el mes pasado para compartir estos conocimientos con los médicos de Solca en la conferencia que dictó la semana anterior.

En su exposición, Plaza comentó a sus colegas los avances de esa técnica que –según las últimas publicaciones de revistas especializadas de Europa– tiene resultados positivos de una sobrevida (reanimación) del 14% en pacientes con infarto cardiaco; cifra que hasta el año 2000 se mantenía en el 5%.

El sistema Lucas, como se denomina a este aparato de asistencia en reanimación  pulmonar, fue creado por Stig Steen, científico encargado del departamento de cirugía cardiaca y creador de la Comunidad de la Ciencia, donde Plaza colabora desde hace más de un año.

El especialista comenta con orgullo que fue el profesor Steen quien solicitó su colaboración, un privilegio que solo se otorga a los estudiantes más destacados de su universidad.

Este joven médico obtuvo la beca para sus estudios a través de un programa especial del gobierno sueco que se da a  extranjeros luego de que la universidad a la que han aplicado, en este caso la de Lund (segunda más grande de Suecia), lo acepta como su alumno.

El regreso de este  cirujano a su ciudad natal se dio luego de tres años. Durante ese tiempo fue sometido a un intenso entrenamiento en el Hospital Universitario de Lund, que lo llevaría a convertirse en médico cirujano senior, que es el rango superior dentro de esta rama.

El comienzo no fue fácil, asegura. El idioma y el nivel exigente de estudio al que se somete a los alumnos en Suecia, uno de los países con la mejor educación  y un bajo índice de analfabetismo, fueron sus primeros limitantes; no obstante, su experiencia y preparación lo ayudaron a sobresalir en lo académico.

Bajo la tutela de Steen, Ignacio Plaza ha logrado involucrase en los avances representativos de la ciencia en temas de trasplante de pulmón y corazón, uno de los temas que más apasiona a su profesor.

Según explica, la técnica creada por Steen para estas operaciones da paso al trasplante de pulmón de una persona que haya sufrido un paro cardiaco.
“El trasplante tradicional se hace solo cuando el donante es declarado con muerte cerebral. Con esta técnica ya no se limita a los donantes y se amplía el número de ellos”, comenta con entusiasmo, mientras trae a su mente lo aprendido junto al científico. 

Debido a la confidencialidad de los estudios desarrollados en el departamento, Plaza prefiere no puntualizar otros adelantos científicos aún en fase experimental. Sin embargo, asevera que la investigación apunta a lograr que el corazón del donante pueda ser evaluado, y en caso de requerirlo, reacondicionado antes de ser trasplantado a otra persona.

El aporte científico de los médicos generó otros temas de investigación en Suecia, avances que, según Plaza, serán claves en la vida de decenas de personas en el mundo. Una misión de la que está orgulloso de formar parte.
Ignacio Plaza Moreira
EDAD 35 años.
PROFESIÓN Cirujano cardiaco.
Estudios en Ecuador Se graduó como médico cirujano en la Universidad Católica en 1997.
CARGOS
Actualmente labora en la Universidad de Lund, Suecia. Hasta el 2003 colaboró con el equipo de cirugía de Eduardo Abril, en la clínica Kennedy.
FAMILIA
Tiene un hijo de 5 años. Actualmente está divorciado.

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 LEY DE MALA PRACTICA MEDICA



Los casos de mala práctica médica tratados desde el Código Civil pretenden una reparación de los individuos afectados por actos de negligencia médica. Todos los médicos estamos de acuerdo en que éstos pueden existir y así mismo todos aceptamos que debe existir una ley que proteja a las personas de profesionales negligentes en su ejercicio profesional. Pero una ley penal en la cual se entiende que se han cometido ofensas en contra de la sociedad y que implica la encarcelación del sospechoso y la privación de sus privilegios de ciudadano no busca la reparación del daño cometido sino el castigo. Es probable que existan médicos que cometan crímenes, pero estoy seguro que no lo hacen en el ejercicio de su profesión. Hay médicos que pueden ser negligentes en su ejercicio profesional y ellos deben reparar el daño que provocan. Si el nuevo Código Orgánico Integral Penal es aprobado incluyendo a la mala práctica médica como delito implicaría la posibilidad de encarcelamiento y privación del derecho al trabajo del médico mientras el caso se ventila. Aunque no se logre probar que existió mala práctica, ese galeno ya fue impedido de ejercer su profesión e incluso privado de su libertad mientras el caso se investiga. La criminalización de la práctica médica es una verdadera aberración que puede resultar tremendamente peligrosa para la salud de la gente. Quiero poner un ejemplo con el cual se ilustra mi afirmación. El personal que trabaja en un servicio de emergencias médicas en clínicas y hospitales está sujeto a una enorme presión por salvar la vida de las personas que allí concurren, en condiciones muy graves ocasionalmente. Si la ley de mala práctica finalmente se aprueba, serán muy pocos los especialistas que acepten realizar interconsultas de emergencia e intervenir en casos en los cuales existe la posibilidad de complicaciones que incluyan la muerte del paciente, ya que esto conllevaría a la posibilidad de que se siga un juicio de mala práctica contra el médico que atendió y trató sin éxito de salvar la vida de un paciente. Una última reflexión. Nos hemos ido convirtiendo en una sociedad cada vez más beligerante y de una manera u otra con una expectativa de vida en la cual no se acepta la existencia de la muerte y que ésta pueda ocurrir incluso para los seres que más amamos. Cuando ocurre una muerte no siempre va a haber culpables. El temor a la muerte es universal y detrás de él se esconde todo tipo de miedo: al dolor, al sufrimiento, a la nada... Los médicos recibimos una formación para luchar con la enfermedad. El ejercicio de esta profesión está lleno de grandes satisfacciones pero, en ocasiones, enfrentamos dolorosos fracasos en los cuales debemos aceptar que no siempre se puede evitar la muerte. Lo que sí no se puede aceptar es creer que el médico busque deliberadamente el daño o la muerte de un paciente.

Los casos de mala práctica médica tratados desde el Código Civil pretenden una reparación de los individuos afectados por actos de negligencia médica. Todos los médicos estamos de acuerdo en que éstos pueden existir y así mismo todos aceptamos que debe existir una ley que proteja a las personas de profesionales negligentes en su ejercicio profesional. Pero una ley penal en la cual se entiende que se han cometido ofensas en contra de la sociedad y que implica la encarcelación del sospechoso y la privación de sus privilegios de ciudadano no busca la reparación del daño cometido sino el castigo. Es probable que existan médicos que cometan crímenes, pero estoy seguro que no lo hacen en el ejercicio de su profesión. Hay médicos que pueden ser negligentes en su ejercicio profesional y ellos deben reparar el daño que provocan. Si el nuevo Código Orgánico Integral Penal es aprobado incluyendo a la mala práctica médica como delito implicaría la posibilidad de encarcelamiento y privación del derecho al trabajo del médico mientras el caso se ventila. Aunque no se logre probar que existió mala práctica, ese galeno ya fue impedido de ejercer su profesión e incluso privado de su libertad mientras el caso se investiga. La criminalización de la práctica médica es una verdadera aberración que puede resultar tremendamente peligrosa para la salud de la gente. Quiero poner un ejemplo con el cual se ilustra mi afirmación. El personal que trabaja en un servicio de emergencias médicas en clínicas y hospitales está sujeto a una enorme presión por salvar la vida de las personas que allí concurren, en condiciones muy graves ocasionalmente. Si la ley de mala práctica finalmente se aprueba, serán muy pocos los especialistas que acepten realizar interconsultas de emergencia e intervenir en casos en los cuales existe la posibilidad de complicaciones que incluyan la muerte del paciente, ya que esto conllevaría a la posibilidad de que se siga un juicio de mala práctica contra el médico que atendió y trató sin éxito de salvar la vida de un paciente. Una última reflexión. Nos hemos ido convirtiendo en una sociedad cada vez más beligerante y de una manera u otra con una expectativa de vida en la cual no se acepta la existencia de la muerte y que ésta pueda ocurrir incluso para los seres que más amamos. Cuando ocurre una muerte no siempre va a haber culpables. El temor a la muerte es universal y detrás de él se esconde todo tipo de miedo: al dolor, al sufrimiento, a la nada... Los médicos recibimos una formación para luchar con la enfermedad. El ejercicio de esta profesión está lleno de grandes satisfacciones pero, en ocasiones, enfrentamos dolorosos fracasos en los cuales debemos aceptar que no siempre se puede evitar la muerte. Lo que sí no se puede aceptar es creer que el médico busque deliberadamente el daño o la muerte de un paciente.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/opinion/ley-mala-practica-medica.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com


 

MSP sorteó 146 plazas para Internado de Medicina

 

Con la presencia del Coordinador Zonal 7 de Salud, Juan Carlos Ramón, ayer en el Hospital Teófilo Dávila, se realizó el sorteo de las 146 plazas para el Internado de estudiantes de Medicina que se cumplirá en 4 hospitales públicos de la provincia.
Los estudiantes que pertenecen a las universidades Católica y Estatal de Cuenca y la Universidad Técnica de Machala, harán su internado de manera rotativa en el hospital base Teófilo Dávila y los hospitales del Ministerio de Salud de Pasaje, Huaquillas y la Maternidad de Santa Rosa. 30 semanas estarán en Machala y 20 semanas rotarán en las otras casas de salud mencionadas.
De 87 plazas que había en 2013, hubo un incremento a 146, para 2014, por ello se presentaron inconvenientes de orden presupuestario. Ramón expresó que con la ayuda del viceministro de Salud, David Acurio, y de la Ministra Carina Vance, se logró conseguir un apoyo presupuestario del gobierno nacional para solventar el internado de más de 70 nuevos aspirantes que ofertaban las universidades.
Johnny Pérez, decano de la Facultad de Ciencias Químicas y de la Salud, quien participó del sorteo, reconoció la gestión del asambleísta Montgómery Sánchez Ordóñez para buscar una solución al problema presentado por el incremento de estudiantes para el Internado. “El legislador se entrevistó con el viceministro Salud en Quito para procurar que los estudiantes orenses no queden afuera del Internado, para este año, considerando que la Universidad de Machala y el Ministerio de Salud habían convenido previamente la concesión de las respectivas plazas”, indicó.
Andrés Gámez, estudiante de Medicina de la Universidad de Machala, dijo que frente al incremento de aspirantes, no había opciones y debieron consensuar con los universitarios azuayos.
Del acto de ayer participaron Thayana Núñez, coordinadora de Medicina de la UTMACH; Jovanny Santos, coordinadora de Enfermería; Ángel Tenesaca, coordinador docente del internado de la Universidad estatal de Cuenca y Silvia Aguirre, coordinadora de la Universidad Católica de Cuenca.
Por el Hospital Teófilo Dávila, estuvieron Richard Molina y Daniel Solano; por Hospital San Vicente de Paúl de Pasaje, Johana Ariopajas; Hospital de Huaquillas, Freddy Granda y la directora del Distrito de Salud Machala, Mariana Ayerve, entre otros

 

Alumnos de Medicina rindieron examen para profesionalización


La expectativa y el nerviosismo se reflejaba en los rostros de los estudiantes de medicina que rindieron la mañana de este domingo el examen nacional de evaluación de carrera para la habilitación del ejercicio profesional que preparó el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces).


En total fueron 3.701 estudiantes de medicina de todo el país que iniciaron o culminaron su internado rotativo, quienes debían cumplir con este requisito para ejercer la profesión.

En Quito, fueron 1.200 según informó Marcelo Aguilera, coordinador del proceso. El funcionario explicó que este examen "sirve para la habilitación de la carrera como para la habilitación del ejercicio profesional y es necesario que el 40% de los estudiantes de una facultad o una carrera lo aprueben, pero para que el estudiante apruebe su examen, debe obtener el 60% de la calificación".

El presidente del Ceaaces, Francisco Cadena, señaló que los resultados de esta evaluación estarán listos en diciembre próximo, y en el caso de que los jóvenes no lo aprueben tienen otras dos oportunidades. "Si no lo pasa, en la tercera ocasión, no podrá ejercer la profesión y tendrá que volver a estudiar toda la carrera. Este examen permite describir y levantar la información que va a permitir elaborar política pública. De aquí vamos a tener importantes lecciones de cómo están desarrollándose las carreras en el país", sostuvo el funcionario.

También aclaró que los estudiantes que estén cursando su etapa de práctica rural o sean sorteados, "continuarán en su actividad, así hayan reprobado el examen, pero lo harán bajo la vigilancia del Ministerio de Salud Pública (MSP). El ministerio los vigilará y precautelará que el desarrollo de los estudiantes se dé en las mejores condiciones".

Cadena explicó que cuando se conozca el porcentaje para evaluar el entorno de aprendizaje (que es del 40%) y los resultados de aprendizaje (60%), que se requieren para evaluar la carrera respectiva, en este caso, las facultades de medicina tendrá un tiempo para mejorar su infraestructura, su perfil curricular, la dedicación y experticia de los profesores, y por tanto estará en proceso de acreditación. "Nuestra actitud no es punitiva, pero tenemos que describir la realidad del país, describirla para cambiarla" indicó.
 
 

 

Ecuador desarrollará medicina genérica con farmacéuticas de India y España

Ecuador trabaja con importantes farmacéuticas de España y de la India para desarrollar en su país medicamentos genéricos, con los que garantizar a la población el acceso a medicinas "a precios justos".
El gerente general de Enfarma, Claudio Galarza, explica en una entrevista en Nueva Delhi que una empresa española ha diseñado las instalaciones que se construyen en Ecuador y se negocia con dos multinacionales indias importantes acuerdos.
El responsable de la Empresa Pública de Fármacos (Enfarma) del país sudamericano se encuentra en la India para avanzar en estos acuerdos, gestionados desde el Consulado General de Ecuador en Bombay.
Galarza subraya que el Gobierno ecuatoriano "está impulsado su política basada en que el acceso a los medicamentos es un derecho, no un negocio, por lo que esta empresa pública, sin ánimo de lucro, pretende proveer medicinas seguras a un costo justo".
Frente a las "ganancias obscenas" de multinacionales del sector, que "hacen insostenibles" sistemas sanitarios como muchos de Europa o en Estados Unidos, Ecuador apuesta por "una fármaco-economía" con la que espera reducir hasta en un 40 por ciento su gasto público en medicinas, detalla el gerente general de Enfarma.
Este gasto ronda los 600 millones de dólares anuales y en el último año y medio se ha logrado recortar en cerca de un 30 por ciento, con el objetivo de alcanzar el 40 entre 2015 y 2016.
Para ello, desde hace un año se trabaja con empresas indias, cuyos medicamentos están avalados por sistemas de salud como los de la Unión Europea o Estados Unidos, para cerrar acuerdos que permitan distribuir genéricos no solo en Ecuador.
El modelo puede servir también en el resto del continente, en zonas como las que abarcan Unasur o Alba, comenta al respecto.
Las firmas elegidas son Cipla y Sun Pharmaceutical, dos de los exponentes de la conocida como "farmacia del mundo o farmacia de los pobres", ya que la India es el principal productor mundial de genéricos "de calidad y a bajo coste", recuerda este responsable.
Actualmente se negocian aspectos como los precios de entre 250 y 300 medicamentos que estas compañías indias podrían proveer, de los cerca de 700 que integran la lista de medicinas autorizadas en Ecuador.
Los acuerdos incluirán la transferencia de tecnología, la formación de personal y la certificación internacional necesaria.
La Ciudad del Conocimiento Yachay, en la provincia ecuatoriana de Imbabura, incluye siete plantas de producción de medicinas, cuya construcción ya ha comentado y se espera concluir en un plazo de 18 a 24 meses, con una inversión cercana a los 200 millones de dólares.
Estas plantas han sido diseñadas por Novocat Farma, una firma con sede en Rubí, cerca de Barcelona (España) y, además de genéricos, producirán medicamentos oncológicos, hormonales y biotecnología.
La ausencia de patentes facilita que en Yachay "se pueda emplear materia prima" de estas dos empresas indias, aunque "no se descarta" que puedan sumarse otras más en un futuro, indica al respecto.
Claudio Galarza es un reconocido especialista en dolencias reumáticas y autoinmunes, que ha trabajado en hospitales como el Clínic de Barcelona.
El presidente, Rafael Correa, tiene previsto visitar en el primer semestre de 2015 la India, mientras que el país asiático espera abrir una embajada en Quito.